viernes, octubre 23, 2009

La energía condensada detrás de un pájaro que pasa.
Si tan solo pudiéramos olerla.
O la electricidad conjugada, que queda después de un beso en este mundo.
Unas manos levantándote todos los pelos desde la nuca. Una caricia irremediable.
El viento que juega con una pollera en una plaza.
Miles y miles de niños aprendiendo.
Descubrir la trama de la tela en la funda de un almohadón.
El sonido más bello. Esa parte de la canción que te conmueve hasta la espina dorsal.
El momento en el que ingresas

a mi.

5 comentarios:

Floripondia dijo...

Que texto hermoso

Winter Confessions dijo...

Qué buen inventario. Y la energía que deja un pájaro se puede oler si implementamos tanta imaginación como pusiste vos en este texto, me encantó. Un besito B.

Emiliana dijo...

Hermoso blog..
hermoso lo que escribis!

te sigo.
besos!

m a r i n a dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Renegado dijo...

Bueno, a mi lo más que me gustó es cuando ingresas en mi, por qué será, aunque es verdad que la energía es el gran ser invisible que todo lo puede,desde el impulso de mover tus dedos , hasta los sentimientos más profundos, un beso escribís muy bien.